sábado, 30 de abril de 2016

El cerebro adicto

Introducción

La adicción es una enfermedad crónica que es recurrente en el cerebro debido a la búsqueda de estimulantes que hacen que el cerebro reaccione de una manera distinta a la que conocemos. Existen muchas causas por las que nuestro cerebro puede estar alterado, pero hablaré principalmente del uso excesivo de las drogas.
El consumo compulsivo de drogas puede tener consecuencias nocivas. Se considera una enfermedad del cerebro porque las drogas modifican este órgano: su estructura y funcionamiento se ven afectados. En pocas palabras, el uso de drogas hace que el cerebro funcione de distintas maneras pero en un plazo puede dañar nuestra salud.
La adicción es muy similar a otras enfermedades, como las enfermedades cardíacas. Ambas perturban el funcionamiento normal y saludable del órgano subyacente, tienen serias consecuencias nocivas y son evitables y tratables, pero en caso de no tratarlas, pueden durar toda la vida y ocasionar la muerte. 

¿Cómo funcionan las drogas en el cerebro?

Antes de hablar de las drogas, hablaré de la adicción. Muchos hemos escuchado esta palabra en múltiples ocasiones, quizá en la escuela escuchamos que la adicción se debe al consumo de drogas o alcohol en exceso, causando una dependencia de sustancias externas a nuestro organismo que dañan a nuestra salud, y que quizá se deba a que hoy en día muchos fármacos son considerados drogas, pero ¿Es tan reciente el uso de las drogas debido al tiempo en el que nos encontramos?; no precisamente, la adicción fue considerada durante mucho tiempo como una debilidad moral o una falta de fuerza de voluntad. Un claro ejemplo tenemos que el alcohol se ha usado en diferentes culturas a través de los tiempos.
Actualmente la adicción es reconocida como una enfermedad crónica con cambios cerebrales específicos. Uno de los descubrimientos más notables de las neurociencias ha sido la determinación de los circuitos de recompensa. Se trata de mecanismos de placer que involucran diferentes regiones cerebrales que se encuentran comunicados mediante mensajeros químicos llamados “neurotransmisores”.
La dopamina es un mensajero químico involucrado en la motivación, el placer, la memoria y el movimiento, entre otras funciones. En el cerebro, el placer se produce a través de la liberación de la dopamina en el “núcleo accumbens”, una región a la cual los neurocientíficos llaman el “centro de placer del cerebro”.
La acción de una droga adictiva funciona a partir de la influencia en ese sistema. Las personas usan diferentes tipos de drogas para conseguir algún tipo de placer, sentirse bien, motivarse, etc; pero el uso excesivo de estas sustancias, como hemos leído afectará a nuestro cerebro, que en determinado tiempo tendrá que depender de sustancias para realizar algunas funciones.
Si bien, el cerebro de un adicto “necesita” de estos fármacos esto es completamente inciertos, pues a mi punto de vista es la persona quien debe tener la decisión inicial de consumir drogas. Sin embargo, el consumo continuo, la capacidad de una persona para ejercer el autocontrol puede verse seriamente afectada. Este deterioro en el autocontrol es el sello distintivo de la adicción.

Efectos de algunas sustancias:

Existen algunas sustancias nocivas para la salud, como anteriormente mencioné en nuestra época un  sin fin de medicamentos contienen sustancias similares a las drogas pero son controladas, pero encontramos algunas drogas que cualquier persona puede tener acceso, incluso muchos suelen encontrarse en algunos productos caseros. Estos son los principales:  
·         Nicotina. Estimulante que se encuentra en cigarros y otras formas de tabaco. Es muy adictiva y al fumarse eleva el riesgo de cáncer, enfisema, trastornos bronquiales y problemas cardiovasculares.
·         Alcohol. Su consumo puede dañar el cerebro y la mayoría de los órganos. Las áreas cerebrales especialmente vulnerables a esta droga son la corteza cerebral (funciones ejecutivas), el hipocampo (memoria y aprendizaje) y el cerebelo (coordinación de movimientos).
·         Mariguana. Puede dañar la memoria y el aprendizaje de corto plazo, la capacidad de concentración y la coordinación. Aumenta el ritmo cardiaco y puede perjudicar los pulmones, así como elevar el riesgo de desarrollar psicosis en personas vulnerables.
·         Inhalables. Sustancias volátiles que se encuentran en muchos productos caseros, como pinturas, pegamentos y algunos aerosoles. Son extremadamente tóxicos y pueden dañar el corazón, los riñones, los pulmones y el cerebro.
·         Cocaína. Estimulante que por la brevedad de sus efectos se suele consumir varias veces en una sola sesión. Puede provocar graves consecuencias médicas relacionadas con el corazón y los sistemas respiratorio, nervioso y digestivo.
En la siguiente tabla se muestra algunos factores de riesgos que llevan al consumo de drogas, así como algunos factores de protección.

Factores de riesgo y de protección para el abuso y la adicción a las drogas.

Factores de riesgo
Factores de protección
Comportamiento agresivo en la infancia
Buen autocontrol
Falta de supervisión
Supervisión de los padres y apoyo parental
Habilidades sociales deficientes
Relaciones positivas
Experimentación con las drogas
Competencia académica
Disponibilidad de drogas en la escuela
Políticas escolares contra las drogas
Pobreza en la comunidad
Fuertes lazos en la comunidad

Prevención

El autor Rubén Baler propone una idea sobre la prevención universal: “Evitar todo lo que sabemos que es dañino y tratar de promover y enaltecer lo que sabemos que es positivo”. Aunque a mi punto de vista no estoy del todo de acuerdo, pues muchos jóvenes y niños que son los más vulnerables en el uso y consumo de las drogas tienen pocas ideas sobre lo que es dañino o no para su organismo.

Conclusión

En el texto se habló de las consecuencias en nuestra salud por el uso de las drogas, principalmente en nuestro cerebro que es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano. Conocimos algunas de las sustancias más usadas por los jóvenes y niños, además de otras personas y descubrimos que la prevención puede ayudar a erradicar o disminuir este problema social.
Además Baler  añade: “Todo lo que promueve un ambiente saludable por fuerza va a reducir el riesgo absoluto de abuso de sustancias”. La adicción de estas sustancias, puede prevenirse desde mi punto de vista con la educación, actividades lúdicas y de recreación. Pues se debe de trabajar más con las personas con un alto índice de marginación ya que suelen ser estas personas que como leímos, buscan una motivación para olvidar el tipo de vida que tiene. Pues la adicción se aprende y se almacena como memoria en el cerebro por lo que la recuperación es un proceso lento.
Sin el uso excesivo de sustancias, no tendremos un cerebro adicto.

Referencias.

·         Texto basado en las ideas de http://www.comoves.unam.mx/numeros/articulo/177/el-cerebro-adicto, consultado el 29/04/2016.
·         Verónica Guerrero, periodista y divulgadora de la ciencia, colabora en ¿Cómo ves? y otras áreas de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, y como corresponsal ocasional para la revista Nature Biotechnology.
·         National Drug Intelligence Center. The Economic Impact of Illicit Drug Use on American Society. Washington, DC: United States Department of Justice, 2011

·         Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Alcohol-Related Disease Impact (ARDI). Atlanta, GA: CDC. 

¿Por qué elegí  este tema?


Por qué me llamó mucho la atención el tema. Me interesan los temas relacionados a la salud humana, además de que al leer el título del texto anticipe que trataría del uso de las drogas y sus consecuencias a  nuestra salud.

¿De dónde partiste para empezar a escribir?


Comencé leyendo el título del texto, leí el artículo y me pareció interesante además de conocer algo relacionado al tema. Leí de nuevo el texto, pero esta vez retomando las ideas que a mi parecer son las principales del texto y comencé a darle forma a mi trabajo.